Para mà últimamente los domingos son el dÃa más dulce de la semana. Dulce porque es el único dÃa libre que tengo, aunque lo de libre es un decir, porque todos sabemos que la mayorÃa de domingos los pasamos limpiando, recogiendo, poniendo lavadoras. Conclusión: al final te quedan unas 4 horitas libres del dÃa, pero se disfrutan, aunque esté trabajando durante esas horas en otros proyectos, aunque esté haciendo cositas de la tienda, aunque esté nuevamente frente al ordenador (como el resto de la semana), aunque al dÃa siguiente sea lunes otra vez, los domingos son mi pequeño tesoro para pensar en mis cosas. Y aunque no saco mucho tiempo para bloguear no querÃa dejar de haceros una recomendación culinaria de esas llenas de calorÃas que a mi me gustan. Lo se, tengo un serio problema con el chocolate y el dulce en general.
Seguro que muchas hacéis bizcochos, de esos clásicos que sirven "pa un roto y un decosÃo", yo siempre hago el que me enseñó mi madre cuando era pequeña (me gusta tenerlo para desayunar), no tiene ningún misterio, seguro que todas lo habéis hecho alguna vez, el de yogur de toda la vida.
Pues bien, a veces surge algún compromiso inesperado o simplemente queréis daros un gustazo o sorprender de alguna manera. Asà que si tienes un bizcocho o lo vas a preparar ¿por qué no probar a rellenarlo y cubrirlo y asà variar la receta?
Es sencillo, preparamos el bizcocho.
Una vez relleno cada piso se procede a cubrir, yo aquà puse chocolate fundido (siempre lo fundo en el micro con un poco de leche y en tiempos muy cortos para que no se queme)
Y finalmente un pelÃn de decoración espolvoreando cacao.

No es la tarta más elaborada del mundo pero cualquiera dirÃa que unas horas antes era un soso bizcocho, ¿no?
Os animo a darle una vuelta a vuestros habituales, es sorprendente lo que conseguimos a veces.
Por cierto, ando enfrascada en una cosita guay junto con otras compis que yo creo que cuando vea la luz os va a gustar y ser muy útil, y hasta aquà puedo leer, os mantendré informad@s.
¡Besos de gato, y feliz comienzo de semana!
Pues bien, a veces surge algún compromiso inesperado o simplemente queréis daros un gustazo o sorprender de alguna manera. Asà que si tienes un bizcocho o lo vas a preparar ¿por qué no probar a rellenarlo y cubrirlo y asà variar la receta?
Es sencillo, preparamos el bizcocho.
Lo cortamos en un par de pisos o tres y lo rellenamos, por ejemplo yo en este caso lo rellené de natillas (de esas que se compran para preparar, tampoco os penséis que me preparé una súper crema pastelera ni nada de eso).
Una vez relleno cada piso se procede a cubrir, yo aquà puse chocolate fundido (siempre lo fundo en el micro con un poco de leche y en tiempos muy cortos para que no se queme)
Y finalmente un pelÃn de decoración espolvoreando cacao.

No es la tarta más elaborada del mundo pero cualquiera dirÃa que unas horas antes era un soso bizcocho, ¿no?
Os animo a darle una vuelta a vuestros habituales, es sorprendente lo que conseguimos a veces.
Por cierto, ando enfrascada en una cosita guay junto con otras compis que yo creo que cuando vea la luz os va a gustar y ser muy útil, y hasta aquà puedo leer, os mantendré informad@s.
¡Besos de gato, y feliz comienzo de semana!